Hay encuentros que se quedan guardados en nuestra memoria para siempre, y este es el caso de estas anécdotas: Amor de intendencia, un yerno muy amoroso y un pequeñín que no sabía nada de placer.
Hay encuentros que se quedan guardados en nuestra memoria para siempre, y este es el caso de estas anécdotas: Amor de intendencia, un yerno muy amoroso y un pequeñín que no sabía nada de placer.